Cuando José Antonio Kast, presidente de Chile asumió sus funciones, las expectativas estaban en el techo. Pero aquí estamos, apenas semanas después, y el termómetro popular se ha enfriado con rapidez. La última medición de Plaza Pública de Cadem revela un retroceso notable: su aprobación ha cedido seis puntos porcentuales hasta situarse en un 51%. Al mismo tiempo, la desaprobación ha subido la misma cantidad para alcanzar el 42%.
No es solo un número arbitrario. Este cambio ocurre mientras los ciudadanos sienten en sus bolsillos el peso de una coyuntura compleja. El conflicto en Oriente Medio está teniendo repercusiones locales, y nadie duda ya de que los precios del combustible van a subir. De hecho, el 83% de quienes fueron consultados admite sentiría un impacto significativo si el litro aumenta 300 pesos chilenos. Es una cifra que duele.
El desglose demográfico del rechazo
Lo más llamativo de la encuesta no son necesariamente las cifras totales, sino cómo se rompen por segmentos. Aquí es donde se nota el terreno resbaladizo. Las mujeres han sido quienes más han distanciado su apoyo; su respaldo ha caído trece puntos porcentuales hasta quedarse apenas en un 40%. Esto sugiere que las preocupaciones económicas están golpeando con más fuerza en ese grupo demográfico.
El deterioro también es claro entre los adultos mayores jóvenes. Quienes tienen entre 35 y 54 años mostraron una caída de doce puntos en su favor. En términos regionales, la situación no es distinta. Los habitantes de la Región Metropolitana retiraron un 16% de su apoyo, lo cual es preocupante dado que la capital suele ser termómetro del país.
Hablando de electorado, hay un dato curioso sobre los indecisos o quienes votaron nulo antes. Su aprobación para Kast desplomó veinte puntos, terminando en un 30%. Y mire lo siguiente: los electores de candidatos rivales también han cambiado de opinión. Entre los que apoyaban a Franco Parisi, el respaldo al jefe de estado bajó de un 66% a un 35%. Un cambio radical en poco tiempo.
Comparativa con mandatos anteriores
Para entender mejor esto, necesitamos mirar atrás. Cuando Gabriel Boric comenzó su mandato, su aprobación inicial fue del 46,5%. Según los datos de mediados de marzo de 2026, Kast arrancó incluso por encima, con un 57% de aprobación inicial en la misma encuesta de Cadem. Eso superó los estandares iniciales de Michelle Bachelet o Sebastián Piñera.
Sin embargo, esa ventaja inicial no parece ser suficiente para blindarlo ante los problemas inmediatos. La gestión final del gobierno saliente, liderada por Boric, cerró con un 33% de aprobación a principios de marzo de 2026. Aunque bajo, mantenía cierta estabilidad institucional en comparación con la volatilidad actual de Kast. La diferencia radica en que el nuevo gobierno enfrenta un entorno externo adverso casi desde el primer día.
Evaluación del gabinete y ministros
Aunque el presidente pierde terreno, su equipo de trabajo tiene un desempeño mixto. El gabinete completo logra un 36,5% de aprobación, según el estudio de Pulso Ciudadano. Hay dos nombres que destacan entre los ministros por tener buena prensa. Ximena Rincón, encargada de Energía, tiene un 78% de reconocimiento público. Natalia Ducó, quien dirige Deportes, alcanza el 69%. Son excepciones positivas en un panorama general de ajuste de expectativas.
Los temas que preocupan a la gente siguen siendo los clásicos de siempre. La seguridad y la delincuencia son prioridades absolutas para el 61% de la población. La economía y el empleo ocupan el segundo lugar con el 41%. La inmigración, un tema sensible políticamente, preocupa al 21% de los ciudadanos.
Expectativas de futuro y gobernanza
¿Qué piensa la gente que viene? El optimismo es cauteloso. Un 52% espera mejoras en seguridad bajo este nuevo gobierno. Curiosamente, casi tanto el 49% predice que habrá más protestas sociales. Esto indica una tensión latente: la gente quiere orden, pero teme la represión o el malestar social.
Hay una pregunta flotando en el aire sobre la necesidad de un "gobierno de emergencia". Más de la mitad de la población tiende a apoyar medidas fuertes, aunque no sin reservas. El 44,7% coincide con la idea, frente a un 26,5% que se opone rotundamente. Es un equilibrio delicado que definirán las próximas acciones del ejecutivo.
Preguntas Frecuentes
¿Por qué cayó la aprobación de Kast tan rápidamente?
El descenso se atribuye principalmente a factores económicos, como el aumento esperado en el precio de los combustibles debido al conflicto en Oriente Medio. Además, sectores clave como las mujeres y los jóvenes adultos redujeron significativamente su respaldo tras las primeras semanas de gestión.
¿Cómo comparan estas cifras con otros presidentes recientes?
A pesar de la caída, Kast comenzó con una aprobación inicial mayor que la de Gabriel Boric o Sebastián Piñera. Sin embargo, la volatilidad es alta porque su inicio tuvo también la desaprobación más alta registrada para un comienzo de mandato, lo que reduce el margen de maniobra.
¿Qué opinan sobre los ministros del nuevo gabinete?
El gabinete general tiene una aprobación baja del 36,5%, pero existen excepciones. Ministros como Ximena Rincón y Natalia Ducó gozan de altos índices de reconocimiento y buenas evaluaciones por parte de la ciudadanía, actuando como polos positivos dentro del equipo oficial.
¿Qué temáticas prioriza el ciudadano común ahora?
La prioridad absoluta es la seguridad y la lucha contra la delincuencia, identificada por el 61% de los encuestados. Le sigue la economía y el empleo con un 41%, reflejando la preocupación inmediata por el costo de vida y la estabilidad laboral ante los nuevos desafíos fiscales.